Se espera para hoy a las 16.30 la llegada del papa León XIV a Montevideo, Uruguay. Será el primer país que visite en esta gira rioplatense, que seguirá el domingo con arribo a la misma hora al aeroparque Jorge Newbery, de Buenos Aires.
En la Argentina estará tres días y el miércoles 11 tomará el vuelo a Lima, Perú, poniendo su presencia, fundamentalmente, en Chiclayo, donde fue arzobispo antes de ser destinado al Vaticano, como paso previo a su elección como Sumo Pontífice. En tierra incaica estará cinco días y reunirá con la presidenta de ese país, Keiko Fujimori.
Serán días inolvidables para uruguayos, argentinos y peruanos por la presencia del máximo líder de la Iglesia Católica.
En nuestro país estará en Buenos Aires -se destaca la misa en el monumento de los españoles-, también en Córdoba -en la explanada de la Escuela de Aviación Civil- y en Luján, con una multitudinaria manifestación de fieles frente a la histórica Basílica de la Virgen.
Se estima que en total unos siete millones de argentinos estarán acompañando a León XIV en esta cruzaa.
Ojalá que la visita no sea empañada por los desconocidos de siempre, que buscarán pudrir una visita que quiere marcar un hito de unidad, esperanza, solidaridad, y la emoción a flor de piel.
La aparición de imágenes del gobernador Axel Kicillof con el Papa León XIV, con el escrito el león peronista, parece una estupidez de algún alocado que quiera complicar el espíritu de la visita, que de ninguna manera puede mezclarse con la política intestina. Mas allá de quienes hayan sido los autores de esa tropelía, lo cierto es que el Papa abre sus brazos para todos los argentinos y la respuesta debe ser acorde con la investidura del personaje que llega al país.
EN MONTEVIDEO
En cuanto a la visita a Uruguay, estará en Montevideo, Paysandú y Florida.
Habrá encuentro con el presidente Yamandú Orsi y autoridades en la plaza de la Independencia.
Visita a la zona de la cuencia de Casavalle.
Misa y encuenetro con fieles en el Estadio Centenario.
Oficiará misas y actos religiosos en Paysandú y en el santuario de la Virgen de los 33 en Florida.

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