Por Eduardo Menescaldi
"Argentinos .... a las cosas" fue el pedido sumamente reflexivo que desparramó en una charla el filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset en una de sus visitas al país. Ese clamor, que ya tiene casi un siglo, sigue dando vuelta por nuestro querido país.
Se están por cumplir 43 años desde la vuelta de la democracia, sistema que con virtudes y defectos esta definitivamente instaldo, por lo que lo principal, recordando aquella recomendación, es que los argentinos nos pongamos de una vez por todas a ir... precisamente a las cosas.
No se trata de ser opositor porque no se está en el gobierno -para eso hay elecciones legislativas cada dos años y presidenciales cada cuatro- sino de aportar ideas para cambiar lo que se entiende no esta bien. Lamentablemente, las oposiciones, y cuando es el peronismo se nota mas que nunca, se convierten en una máquina de poner palos en la rueda.
Cuando el peronismo dice que va a reformar todo, nacionalizar, expropiar, etcétera, vuelve a mostrar la hilacha. Una hilacha de la que puede llegar a tirar el ciudadano si finalmente el gobierno de turno no resuelve sus principales preocupaciones: empleo, trabajo, llegar a fin de mes, inseguridad, etcétera.
Se lo escucha al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, hablar pestes del gobierno de Javier Milei, pero no se le cae ninguna propuesta. Además, parece increíble que haga la vista gorda sobre su gobierno provincial, la inseguridad del Conurbano, la asignación de los recursos, los déficit de IOMA, etcétera.
Milita en un partido que ahora ha hecho reaparecer a lo que se llama el "tren fantasma", con la condenada Cristina Kirchner a la cabeza, con el ministro de Economía de Alberto Fernández, Sergio Massa, que juega la suya y sueña con ser presidente de los argentinos (al menos así lo expresó su "suegro" Fernando Galmarini, un ex montonero puesto en fiscal de la República y que hace caso omiso de su pasado juvenil militante en esa agrupación guerrillera).
Máximo Kirchner parece ser el sueño de poder de su madre, que al no poder ser candidata por la condena judicial, espera que su hijo se convierta en el paladín del futuro del poder. ¿Se imaginan a Máximo gobernador bonaerense?
En el oficialismo, el presidente Javier Milei necesita aplacar sus impulsos de insulto a opositores, periodistas, etcétera, y ponerse a pensar que si no consigue algún tipo de acuerdo para ir juntos con la parte razonable de la oposición, se verá complicado su sueño de reelección.
ECO GO, la consultora de Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi, pronosticó números alentadores de inflación para el mes de agosto. Incluso se atrevió a vaticinar un 1,6 por ciento, o sea 0,3 puntos menos que la de julio.
De ser así, el gobierno podrá tomar impulso para comenzar a paliar el gran déficit de la economía actual, porque si bien brilla en la macro -energía, petróleo, cibernética, minería- trastabilla en industria y comercio, por citar los rubros que mas se codean con el bolsillo de la gente común, fundamentalmente para que de una vez por todas aparezcan las inversiones y se detenga el fenómeno de cierre de fábricas, pymes y demás.
En este panorama, así a vuelo de pájaro, todavía están lejos las elecciones del año próximo, pero el clima electoral se perfile, y sin ir mas lejos, hoy hay una marcha para protestar contra lo que se entiende es el gran malestar contra el gobierno porque el bolsillo está flaco y muchísimos no llegan a fin de mes, vale repetirlo.
En este contexto por ahora se muestran dos modelos de país en el horizonte. Los que quieren la vuelta del populismo -inflación, plan platita, emisión incontrolada, planes, subsidios..- y los que pretenden construir un pais que se amolde a lo que marca el siglo XXI, tanto en el mundo como debiera ser aquí.
En esta radiografía no hay que dejar de lado el crecimiento de la izquierda, con su emblema, Miriam Bergman, que sigue sumando apoyos en los números, aunque habrá que ver si eso se traduce en votos. De todas maneras, el acercamiento al kirchnerismo puede llegar a ser una complicación para el oficialismo que sueña con la reelección.
La gran incógnita final será saber si entre esos dos modelos de país, puede aparecer alguien ecléctico, que quiera ocupar la llamada avenida del medio. ¿Habrá algún outsider capaz de emerger en los próximos tiempos y llegar a ser una especie de Milei, que explotó desde su repercusión en el programa televisivo "Intratables"?
Mas allá de todo lo dicho, vale la pena siempre volver a Ortega y Gasset (foto) y gritar a los cuatro vientos: !Argentinos... a las cosas! Porque Argentina, en su gente, en su territorio, en sus posibilidades económico está llamado sin duda a dar buenas respuestas al clamor del citado filósofo y ensayista.
PD: José Ortega y Gasset pronunció su icónica frase en una conferencia que brindó el 27 de noviembre de 1939 en el Salón Dorado de la Municipalidad de La Plata. La charla llevaba como titulo: "Meditación del pueblo joven".


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