Mientras el Senado esta sesionando tratando la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, afuera del Congreso se ha repetido la clásica reacción de la oposición, con los incidentes y enfrentamientos con la policía, que debió apelar a la mejor manera de evitar que los revoltosos lograran acercarse al Parlamento.
Con la consigna de "la patria no se vende, la tierra no se vende", los manifestantes se muestran como siempre dispuestos a enfrentar a las fuerzas del orden.
Lo que sorprende, o no tanto, es que muchos de los manifestantes, ligados con sectores de la Cámpora, el kirchnerismo, la izquierda y demas no hayan protestado cuando se conocía que el testaferro de Néstor Kirchner, Lázaro Baez, se quedaba con múltiples hectáreas en la Patagonia.
En estos momentos la policía con los carros hidrantes arremete contra los manifestantes, que revolean todo lo que encuentran al paso, produciendo el caos habitual en un clima tan especial como el de hoy, con la lluvia, el viento y todos los factores climáticos habidos y por haber.
Sorprende que los que protestan no hayan advertido que el gobierno nacional, al no tener los votos necesarios, decidió quitar del proyecto todo lo relativo a la extranjerización de tierras, que tanto critican, por lo que no va a estar en la iniciativa, si finalmente se aprueba.
Evidentementre, los que están produciendo semejante caos en la zona del Congreso y del Obelisco no son jubilados, ni docentes, ni manifestantes defendiendo sus derechos sino militantes del objetivo de que "se pudra todo", es decir, aquellos que ponen en riesgo el funcionamiento de las instituciones.
Una de las características de este momento es que los grupos violentos no tienen identificación y simplemente son mariscales del caos, que pretenden destruir todo lo que se les pone enfrente.
HERIDOS Y DETENIDOS
Hasta el momento se conoció que hubo veintiséis detenidos a raíz de los incidentes y once heridos entre las fuerzas de seguridad, dos de ellos gendarmes, que fueron derivados al Hospital Churruca, con lesiones graves en la cabeza.
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