Aquel sábado 29 de julio de 2000 no fue un día mas para los argentinos. Porque se conocía el suicidio del gran médico y cardiocirujano René Favaloro, con un tiro en el corazón. Aquel que había salvado tantas vidas con su invento del by pass determinaba el fin de su vida de esa forma increíble.
Favaloro vivía un momento muy especial por la situación económica financiera de la Fundación que llevaba su nombre y la falta de apoyo del Estado terminó con esa drástica decisión.
Después se conoció la carta que le envió al entonces presidente de los argentinos, el doctor Fernando de la Rua, en la que humildemente solicitaba un apoyo a la Fundación para salir de un momento difícil que ponía en peligro la continuidad de la entidad. No tuvo respuestas y dejó para la posteridad esa carta que es un testimonio de la falta de empatía del Estado para con los que hacen cosas por los demás.
René Favaloro nació el 12 de julio de 1923 en el barrio El Mondongo, en La Plata.
Estudió medicina y se recibió en la Universidad Nacional de la capital provincial.
Su carrera médica comenzó en un pequeño poblado rural de la plrovincia de La Pampa, en Jacinto Araoz, donde estuvo muchos años realizando su profesió, todo lo cual lo volcó después en el libro Memorias de un médico rural.
Viajó a los Estados Unidos donde se destacó en la famosa Clínica de Cleveland, Ohio. Ahí desarrolló su invento de la técnica del bay pass, que se convirtió en una manera de salvar vidas a pacientes cardíacos y que le dio fama mundial.
Pese a las ofertas que tenía y la posibilidad de quedarse en el país del norte, con todo lo que eso significaba, decidió volver a la Argentina y desarrollar su tarea en nuestro país.
Creó la Fundación Favaloro, con el histórico edificio de la calle Belgrano en Buenos Aires.
Desde ese lugar desarrolló una extensa e intensa actividad, con una premisa en la que el esfuerzo, los valores y el servicio a los demas tuvieron especial dedicación.
A fines de los 90 la Fundación sufrió los efectos de una de las tantas crisis económicas que vivió el país. No recibió ayuda y terminó suicidándose. Attaque 77 lo describió en uno de sus temas musicales, porque quien salvó a tantos con su técnica cardiaca concluyó su vida ...con un tiro al corazón. Toda una paradoja.
De todas maneras la filosofía y los principios que alimentó toda su vida siguen vigentes y permiten recordarlo hoy mas que nunca con un sentido y sincero homenaje.
Pasaron 26 años, sin embargo muchos de los males que llevaron a Favaloro a esa determinación siguen existiendo en el país, donde la política o mejor dicho los políticos se olvidan de estar al servicio de la gente y terminan sirviéndose de ella.
Un lema de Favaloro: Hay que hacer un mundo nuevo donde se le de valor al espíritu.
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