
Por Eduardo Menescaldi
El mundial quedó atrás con la justa victoria de España sobre Argentina en los Estados Unidos. España fue la mejor selección de fútbol, y el campeón mundial 2022, tuvo una mas que aceptable performance a lo largo del torneo, pero llegó extenuado a la final y terminó pagando el alto precio de esa situación.
De todas maneras, la final generó todo tipo de comentarios, algunos dignos de Ripley, incluso desató una fiebre antiargentina que sorprendió a propios y extraños.
En esa serie de críticas a la Argentina, ya no tanto a la selección sino a nuestro pueblo, apareció la del actor norteamericano Samuel Jackson -recordado por su pratogonismo en Star War- quien muy suelto de cuerpo publicó que Argentina es uno de los países mas racistas de mundo, sino el mas racista.
A este señor de piel negro habría que recordarle primero que repase la historia de su país y tome datos de la segregación vivida durante muchísimos años. Como dijo el historiador Felipe Pigna, hasta los 60 había baños para blancos... y baños para negros. Ser negro era un calvario, existía persecución, mal trato, discriminación por doquier hacia el hombre o la mujer de piel negra.
En esa década, año 1967, apareció un filme que toma la cuestión con ritmo de comedia, algo dramatica, con las actuaciones de Spencer Tracy, Kathrine Hepburn y Sidney Poitier, en los roles mas importantes.
El argumento es sencillo pero a la vez reflexivo. Un docente y médico negro, Sidney Poitier, es presentado por la hija del matrimonio Tracy-Hepburn como su pretendiente. La chica lo invita a cenar a fin de presentárselo a sus padres.
Eran tiempos de racismo y discriminación, y la película pretende echar un manto de ternura sobre esa situación tan irracional y repudiable.
No debe olvidar Samuel Jackson (foto) que en los Estados Unidos fue asesinado el líder de la igualdad, Martin Luther King, aquel que movilizó a la comunidad de color peleando por los derechos de su gente, con aquel histórico mensaje: "Tengo un sueño...".
Fue en la marcha a Washington por trabajo y libertad. Fue en agosto de 1963. "Sueño que un día el Estado de Alabama, cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un Estado donde los niños y niñas negras puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidaos como hermanos y hermanas".
Señor Samuel Jackson: estamos esperando que pida el perdón correspondiente y venga a la Argentina para saber que aquí el racismo existe.
La Asamblea del Año XIII -1813- abolió la esclavitud. Aqui llegaron gentes de todo el mundo, en en el marco de la Constitución Nacional de 1853 que habló de puertas abiertas para todos los hombres del mundo que quieran habitar nuestro suelo.
Aquí departen en el Once, por ejemplo, judíos y musulmanes sin ninguno de los racismos y odios que se viven en Medio Oriente.
Lo invitamos a Samuel Jackson a acercarse a nuestro país, y si no hay futbolistas negros en la selección se debe a que aquí existe el mestizaje. Nunca se bardeó al hombre o mujer de color y en todo caso el apodo NEGRO o NEGRA es muy cariñoso. Hablemos del Negro Ramos Delgado, eximio futbolista de Lanús, River, la selección nacional, quien vivió en Quilmes o de la Negra Mercedes Sosa nacida en Tucumán, quien pasó a la historia como cantante de las cosas nuestras y conmovió a públicos de nuestro país y del mundo.
En síntesis: nos gustaría que un buen día se acerque a nuestra mesa y podamos decirle a quien quiera venir a verlo aquello de que se sabe quien viene a cenar. Lo queremos por su condición humana y de ninguna manera por el color de su piel.¿Lo entiende querido Samuel?
PD: Samuel: para que sepa que no somos racistas, vale mencionarle que el billete de 10 mil pesos argentinos lleva la imagen de María Remedios del Valle, afrodescendiente, capitana de la patria y luchadora junto al ejército de Manuel Belgrano.

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