RECUERDOS CERVECEROS: AQUEL 23 DE JULIO Y UN FRUSTRADO ASCENSO

Por Eduardo Menescaldi

 Hoy se cumplen 26 años de aquel histórico partido revancha jugado en el estadio mundialista de Córdoba, el Mario Kempes, entre Belgrano y Quilmes, por la promoción. Ganó el cordobés 3 a 1 -el mismo resultado se había dado en el Centenario días antes- y se adjudicó la continuidad en la primera división dejando al Cervecero pedaleando en el aire.

Unos 5000 hinchas de Quilmes coparon la bandeja visitante con la ilusión puesta en el ascenso, con el antecedente de la victoria en el partido de ida.

Sin embargo, no pudo ser en un partido polémico, con el arbitraje del sargento Daniel Gimenez, que anuló un gol legítimo de Matías Milozzi, el hijo de Horacio, por un presunto offside que de ninguna manera fue.

Lo cierto es que ese partido se dio en medio de la famosa leyenda de la bruja Dora, quien había maldecido a Quilmes, por no haber cobrado parte del "trabajo" para que Quilmes pudiera lograr el pase a primera. En ese caso había habido un encuentro con Morón, que se postergó por la agresión de una bengala contra el futbolista Cuenca  Zaldívar del Gallito. Se jugó después y ganó Morón frustrando las ilusiones quilmeñas.

La bruja "condenó" a Quilmes a 13 años sin ascensos, y en esos tiempos se dieron varias posibilidades frustradas de salto a primera, con Los Andes, Banfield, Huracán y dos veces con Belgrano.

Finalmente, la vuelta a la división privilegiada se logró el 5 de julio de 2003 con el técnico Gustavo Alfaro.

Pero ese partido del domingo 23 de julio de 2000 quedó en la historia y en la histeria. Porque se escapó el pase a primera por muy poco, agregando el insólito gol anulado para Quilmes que hubiera determinado ese salto.

En el caso de la familia Menescaldi, fuimos los cinco al Kempes -Gra, Flor, Matías, Mauro y yo- y nos sorprendimos por la multitud que llevó el decano del fútbol argentino.

Belgrano, hoy último campeón del fútbol argentino de primera división, estaba shockeado por la muerte del cantante Rodrigo Bueno -había sido el 24 de junio en la madrugada en un accidente en la autopista La Plata-Buenos Aires a la altura del kilometro 27 en Berazategui- y tenía como arquero al primero del artista, hoy ayudante de campo del técnico del Pirata, el Ruso Ricardo Zielinski.

En ese Belgrano se destacaban el goleador Luifa Artime, hijo de un tremendo goleador de River, Independiente, Atlanta y la selección nacional entre otros, y el uruguayo Chiche Sosa, quien anteriormente había jugado en Quilmes. Hoy Luifa Artime es el presidente de Belgrano. Artime fue autor de uno de los goles Piratas y Sosa, de otro de tiro libre. El restante del ganador fue en contra.

A la salida del estadio, en tiempos en que iban a la cancha locales y visitantes, una marea humana celeste y blanca inundó la zona del Kempes. Porque se abrieron las puertas para las dos parcialidades al mismo tiempo y no hubo incidentes porque había ganado el local. De lo contrario, las cosas hubieran sido mas complicadas.

Cuando el sueño del ascenso se convierte en pesadilla -Quilmes lo busca todos los años pero cada vez se le hace mas dificil- entonces afloran los recuerdos a flor de piel.

Pasaron 26 años de aquel partido revancha por un ascenso y todavía están las imágenes vivas de las emociones de esa tarde dominguera cordobesa.

Este año, como siempre, Quilmes apuesta a lo mismo, aunque se le hace difícil la aventura. Jugar en la primera Nacional es entrar en territorio árido, porque todos quieren ascender, aunque se sabe que hay un lote de candidatos que siempre quieren lo mismo, entre ellos Quilmes.

Obsérvese que en una de las zonas manda con amplitud Ferro Carril Oeste, que lleva muchísimos años en la categoría, y este año alienta el sueño con mas ilusión que nunca. Pero, de ganar la zona, tendrá que vérselas con el vencedor de la otra. Por ahora, el lobo jujeño y Atlanta son los que mas pergaminos mostraron. Cuando se dé ese partido final, uno saltará a la Liga Profesional y el otro al Reducido, aunque últimamente el perdedor siempre se quedó prácticamente afuera.

Como dice el actual técnico de Quilmes, Leandro Gracián, el objetivo es ascender, mas alla de que por ahora lo que se busca es ingresar al reducido, porque todavía no se llegó a ese lote. Y como hay irregularidad -fun equipo fuerte de local y débil de visitante- entonces la cuesta se hace cada vez mas empinada.

Quilmes recibirá a Colegiales el domingo y tratará de mostrar esa buena cara de local, con la mente también puesta en romper el maleficio afuera, cuando tenga que visitar a Patronato en Paraná.

PD: En aquel año 2000 era presidente del Quilmes AC, el doctor en Ciencias Económicas, Daniel Razzetto y el plantel que estuvo en Córdoba se sintió bastante solo por la falta de apoyo de la dirigencia. Ese equipo Cervecero era dirigido por Ricardo Rezza.

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