Un día como hoy en Santa Giuletta, Italia, nacía Quirino Cristiani, caricaturista ítalo argentino quien durante la década de 1910 y el período del cine mudo argentino fue el responsable de los dos primeros largometrajes de animación de la historia, así como el primer largometraje de animación sonoro del mundo.
Su nieto, Héctor Cristiani, quien curiosamente también nació un día como hoy, escribió el libro "Mi abuelo, el plrimero", una biografía y anecdotario de Quirino, creador del dibujo animado, diez años antes que Walt Disney.
La familia de Quirino se mudó a la Argentina en 1900, o sea cuando Quirino apenas tenía cuatro años.
Sus padres querían que estudiara medicina pero ya en la escuela secundaria se escapaba para tomar lecciones con los maestros Lorenzo Gigli, Alfredo Guido y Angel Vena.
Tras un breve curso en la Academia de Bellas Artes, tuvo en el dibujo de caricaturas para los diarios una muestra de su vocación.
A los19 años lo contrató Federico Valle, dueño de un estudio de cine en Buenos Aires, para dibujar caricaturas e incluirlas en sus películas informativas de cortometraje.
Como Valle no quería imágenes fijas en sus filmaciones, Quirino ideó una manera de dar movimiento a los dibujos. Ese fue el primer paso para que en 1917 realizara el primer largometraje de dibujos animados de la historia, llamado El Apóstol. Producción de Valle ycon el financimientodel dueño de una cadena de cines, de apellido Franchini,,donde se proyectaría la película.
En el filme se usaron 58 mil dibujos de 35 mm.
LLEGA WALT DISNEY
En su libro, Héctor Cristiani, cuenta la visita de Walt Disney a la Argentina en 1941 en plena segunda guerra mundial.
En el país Disney quiso conocer al único dibujante que hacia dibujos animado en Sudámerica, precisamente. Lo visito en su laboratorio cinematográfico y quedó impresionado. Acto seguido lo invitó a viajar junto con el a los Estados Unidos para contratarlo co,mo director de arte, para hacer lo que tenía en mente: películas animadas con temas gauchescos.
Cristiani agradeció la invitación pero la rechazó, diciéndole que en Buenos Aires tenía montado el laboratorio cinematográfico y no podía abandonarlo.
Dice Héctor que su abuelo tenía ideas libertarias y no hubiera aceptado estar en los estudios Disney obligado a alguna línea de pensamiento, incluso con la posibilidad de ser solo un empleado, algo que no era imaginable para un pionero que disfrutaba de su libertad de creación.
También comenta el nieto que quien finalmente viajó fue el ilustrador Florencio Molina Campos, especializado en temas gauchescos -son famosos los almanaques de Alpargatas con sus dibujos- se realizó el filme "Saludo amigos" pero terminó peleándose con Disney porque no estuvo de acuerdo con muchas partes de la película referida a los temas gauchescos. Dice Héctor que Molina Campos no estuvo de acuerdo con el tratamiento sui generis de esos temas.
En el libro de Héctor se recuerda una nota que la revista italiana Oggi le hizo al querido bueno, con un título contundente del propio Quirino: Disney es grande, pero yo soy el primero.
Recordemos que por ley el 9 de noviembre de cada año se celebra en el país el día nacional de la animación en homenaje a Quirino Cristiani, porque en esa fecha de 1917 se estrenó el filme El Apóstol, el primero en el mundo de animación, diez años antes que Disney.


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