Un día como hoy de 1992 fallecía el gran músico, bandoneonista, arreglista y director de orquesta Astor Piazzolla (foto).
Aquel chico que se jactaba de haber trabajdo en la película de Carlos Gardel, Flor de durazno -ironizaba que Carlitos en ese momento estaba bastante gordo- ya mostraba su talento y su rebeldía, proponiendo un tango distinto, que provocaba mas detractores que adictos, porque se atrevía a poner instrumentos y acordes que le cambiaban la cara.
Solo Hugo Guerrero Marthineitz, el periodista y comunicador conocido como el peruano parlanchin, parecía entender el mensaje y se encargaba de difundirlo. Los tangueros tradicionales lo criticaban porque decían que se apartaba de los moldes.
Astor actuó en Bernal, en el Cine Monumental. Mientras ensayaba preparando la función, lo entrevistamos para el diario El Sol de Quilmes. Esa entrevista fue el 29 de setiembre de 1979. El autor de "Adiós Nonino" reconoció que no conocía Bernal porque a pesar de vivir en Buenos Aires, la gran cantidad de recitales que daba periódiamente, en el país y en el exterior, le impedía visitar localidades cercanas.
Eran tiempos en que Piazzolla despertaba polémicas porque los tangueros históricos le criticaban la propuesta y aseguraban que lo suyo no era tango. Astor no se enojaba y con filosofía decía que iba a segui isiendo músico para minoría. "No pretendo llegar a las mayorías sino que se trate de una minoría cada vez mayor. El día en que mi arte llegue a las mayorías me va a dar un poco de miedo.
Decía a los que lo criticaban: Mi música es argentina y sobre todo expreso a la ciudad de Buenos Aires. Tengo raíces ancladas en el Ríodela Plata.
Reconoció que había llegado temprano al Monumental para poder hacer una recorrida por la ciudad.
Era un hombre sencillo, convencido de lo que hacía y al que no le afectaban las críticas. Sabía que toda renovación y cambio provoca recelos y oposiciones. Pero seguía adelante.
El autor de "Verano porteño", "Adiós Nonino" y tantos éxitos sentía en el fondo que su idea musical iba a triunfar. Seguramente fee reconocido mas rápido en el exterior que en su propio país, pero al final su estilo logró lo que buscaba.
Su fama alcanzó al mundo. En sus últimos diez años escribió mas de 300 tangos y unas 50 bandas musicales y fue nominado en forma póstuma a los premios Grammy 1992 en Los Angeles,por el filme Oblivion, en la categoría mejor composición insturmental.
Alguna vez contó que salvó su vida en forma milagrosa, porque cuando era chico vivía en Estados Unidos. Su padre conocía a Carlos Gardel y el niño Astor hizo de canillita en la película "El día que me quieras". Gardel iba a actuar en Colombia y quiso llevarlo, pero el padre no se lo permitió porque era menor de edad (Astor tenía 13 años). Recordemos que Gardel moriría el 24 de junio de 1935 en Medellín, Colombia, en un accidente de aviación.
Curiosa paradoja del destino: uno de los mayores éxitos lo concretó junto al poeta Horacio Ferrer y su compañera de ese tiempo, Amelita Baltar. Esa "Balada para un loco" fue un exitazo, tal vez mas cecano a lo popular que a la revolución que Piazzolla quería provocar.
Sin embargo, se ganó el aplauso de todos lo que vieron a "la luna rodando por Callao" o que repitieron aquello de que "ya sé que estoy piantao, piantao...".
Astor Piazzolla, a 34 años de su muerte.

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