Un día como hoy, hace 52 años, fallecía el tres veces presidente de los argentinos, Juan Domingo Perón. A las 13.15 de ese día, su esposa, Isabel Martínez, por cadena nacional anunciaba la triste noticia. El dirio Cronica tituló a seis columnas ese episodio con una sola palabra de cinco letras: MURIO. En el título estaba condensada la noticia y todo el mundo sabía lo que significaba.
Perón fue presidente de los argentinos en dos mandatos entre 1945 y 1955, cuando fue derrocado por la llamada revolución libertadora el 16 de septiembre de 1955.
Se fue del país en una cañonera al Paraguay, que tenía como presidente al dictador Alfredo Stroessner y posteriormente fue a Panamá, donde conoció a su tercera esposa, Isabel Martínez.
Tiempo después la pareja se instalo en la España del dictador Francisco Franco y vivió en Madrid, en Torremolinos hasta su regreso definitivo a la Argentina el 20 de junio de 1973.
Fue electo presidente de la Nación por tercera vez ese año y estuvo a cargo de la primera magistratura hasta su muerte.
Durante el exilio en Madrid encabezó la resistencia peronista y varias veces se habló de su retorno. Hubo un intento pero el avión que llegó a Brasil fue obligado a regresar a Europa.
El 17 de noviembre de 1972, en un avión charter, junto a una pléyade de personalidades de la cultura, el deporte, la política y otros rubros Perón regresó al país y por unos días se instaló en una vivienda de la calle Gaspar Campos en Vicente López.
Como no cumplía con un requisito que le había impuesto el general Lanusse en cuanto al momento de regresar para participar de comicios, se orquestó una estratagema con la fórmula Héctor Cámpora-Solano Lima, que ganó las elecciones como paso previo a la vuelta de Perón al poder. En ese tiempo se decía "el tío (por Cámpora) al gobierno y Perón al poder".
Así las cosas se presentó la fórmula Perón-Perón, es decir, Juan Domingo porun lado e Isabel Martínez por el otro, que ganó las elecciones por amplio margen.
Fue un gobierno azotado por la violencia, las peleas entre derecha e izquierda peronista, los sindicalistas, las organizaciones guerrilleras, etcétera, que sembró de sangre y muerte el presente argentino. Como dato: Perón asumió el 23 de septiembre de 1973 y dos días después la agrupación Montoneros asesinó al secretario general de la CGT y ladero de Perón, José Ignacio Rucci. Anteriormente, como otro dato al respecto, cuando regresó definitivamente el 20 de junio de 1973 el avión no pudo aterrizar en Ezeiza y lo hizo en Morón, porque Ezeiza se transformó en un campo de Agramante con importante cantidad de muertos por enfrentamientos entre sindicalistas y jóvenes peronistas.
Para Perón fue un tremendo golpe, que se fue acentuando con el correr del tiempo. Las cosas fueron empeorando con una violencia inédita en Argentina.
En ese contexto la salud de Perón fue empeorando, y todo se agravó con un viaje a Paraguay en un clima gélido que activó el agravamiento de su salud, con la muerte hoy hace 52 años.
Los funerales en el Congreso de la Nación, en el recinto de Diputados, se caracterizaron por los miles y miles de argentinos que fueron a darle la despedida.
De esa despedida vale recordar el emotivo discurso del lider del partido radical, Riardo Balbín, quien había sido adversario de Perón e incluso sufrió prisión por ese motivo. Olvidando rencores y destacando a un Perón que había vuelto al país como un león herbívoro, tratando de terminar con la grieta, Balbín dio un discurso memorable, terminando con aquello de que" este viejo adversario despide a un amigo...".


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