Con la eliminación de Alemania, desde los penales, Paraguay pasó de ronda en el mundial de fútbol y ahora espera por el ganador del partido que hoy juegan Francia y Suecia.
El técnico del elenco guaraní, Gustavo Alfaro, le dio un tremendo cachetazo futbolístico al ex arquero de la selección paraguaya y de Vélez Sársfield, José Luis Chilavert.
Después de la derrota ante Estados Unidos, con una producción enorme del elenco norteamericano y un Paraguay literalmente humillado, Chilavert se agrandó y ninguneó a Alfaro, quien había dicho que había diferencias económicas de presupuesto y plantel, por ejemplo, entre Paraguay y Turquía.
Paraguay le ganó a Turquía con mucha fortaleza, ya que jugó muchísimos minutos con 10 por la expulsión de Almirón.
Chilavert se agrandó ante los dichos de Alfaro, dijo que el técnico no sabía nada de fútbol, que había fracasado en Boca y San Lorenzo -se olvidó de los éxitos en Quilmes, Arsenal y la selección de Ecuador- y que si el fuera alguno de los futbolistas paraguayo se le plantaría y lo enfrentaría.
Sin embargo, el tiempo le dio la razón "al profesor", como lo llaman a Lechuga Alfaro.
Ahora brilla el técnico y puede inflar el pecho ante Chilavert, porque eliminar a Alemania de un mundial no es cosa de todos los días.
Chilavert le había dicho a Alfaro que se preocupara por Alemania y que el mundial no era un "congreso de la Corrupbol". Alfaro, quien llamó a Chilavert como un francotirador, le respondió diciendo que le hubiera gustado que le hable del arquero de San Lorenzo, Orlando Gill, y le agregó que las puertas de la selección están abiertas para el.
Vale agregar que el pueblo paraguayo festejó el logro e incluso hoy es día feriado en el país hermano, decretado por el presidente de la Nación, para celebrar la conquista.
Chilavert tendría que pedirle perdón a Alfaro y acordarse de aquel dicho: el silencio es salud.

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