PREMIO GIGLIO D´ORO PARA EL OFTALMOLOGO QUILMEÑO ROBERTO ALBERTAZZI

 


Una investigación científica que nació en Quilmes para curar una compleja enfermedad oftalmológica le permitió al doctor Roberto Albertazzi (foto) recibir el premio Giglio d´Oro. Fue dentro del III Congreso Mundial de Queratocono, en Florencia, la mítica ciudad de Italia.

Le dieron la distinción por haber optimizado un procedimiento quirúrgico para tratar el queratocono, una enfermedad visual que principalmente ataca a los jóvenes.

Esos estudios se realizaron en Quilmes, en el Centro de Ojos, con el doctor Roger Zaldívar.

En ese lugar, el doctor Roberto Albertazzi, oftalmólogo fundador de la International Keratoconus  Society y ex pesidente de la World Keratoconus Society, creó un proecimiento denominado By Limbic, una técnica para colocar anillos intracorneales, de una manera diferente como se hacía hace 40 años.

El queratocono es una situación en que la córnea se adelgaza en forma progesiva  y empieza  deformarse, adoptando una forma cónica en lugar de su curatura nactural. 

Eso determina visión borrosa  y distorsionada. Fundamentalmente, la sufren los jóvenes durante 10 a 20 años antes de estabilizarse.

Vale señalar que si bien la técnica existe desde hace años, el quilmeño Albertazzi la rediseñó con el By-Limbic, técnica diferente para colocar anillos intracorneales. Modifica una técnica que se desarrolló hace cuatro décadas y la modifica con la técnica del fentolser, implantándolo por el limbo.


                                                      El oftalmólogo y el Giglio d´Oro

Robertazzi dijo que el limbo es la zona de transición entre la córnea y la esclerótica, la parte blanca del ojo. La implantación de los dispositivos desde ahi, en llugar de incidir en forma directa en la córnea tiene ventajas según el doctor, porque mantiene un túnel corneal cerrado. La incisión no está en el techo del túnel corneal, sino por el limbo, se pueden hacer cambios de segmentos, de arcos, de perfiles y hasta de volúmenes incluso, hasta poner segmentos de 360 grados, y los implantes no quedan cerca  de la incisión.

Sintéticamente, vale poner el ojo en el Doctor Roberto Albertazzi, orgullo quilmeño.

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