Por Eduardo Menescaldi
El destacado columnista político del diario La Nación, Joaquín Morales Solá, hoy titula su página con el sugerente enunciado: Adorni y la denuncia que mas se espera.
El jefe de gabinete de ministros, Manuel Adorni, sigue recibiendo "palos" de todos los sectores, incluso de los propios, salvo excepciones -como los hermanos Milei- y se mantiene incólume ante tal tsunami de ataques, que se sustancian en las inconsistencias de sus declaraciones, los viajes, los bienes, el dinero en negro ("como muchos de los argentinos" quiso explicar ante el periodista José del Río), etcétera.
Anoche, en la mítica mesa de la cena, con la conductora Mirtha Legrand, recibió de los distintos comensales críticas por doquier, del periodista Ernesto Tenembaum, su par de Canal 13, Ignacio Otero, Lilita Carrió y el economista Fausto Spotorno.
Se habló largo y tendido de la corrupción, y Tenembaum fue el mas claro: un gobierno que vino a terminar con la corrupción también tiene lo suyo, y puso el acento en la criptomoneda que Javier Milei difundió, calificándolo como principal responsable de la causa Lybra.
Asi las cosas, Lilita Carrió habló de la corrupción, no solo del actual gobierno -entendió que se va a un modelo como el peruano con destrucción de la clase media- sino de otros, y así disparó el ventilador contra el radicalismo de Alfonsín, Cristian Ritondo, Mauricio Macri y demás. Como siempre puso el dedo en la llaga con el operador de la justicia, Angelici. Asimismo,señaló que con su jubilación de 1.800.000 pesos no le alcanza, por lo que sigue dando clases y continúa con su profesión de abogada.
Adorni se convirtió, entonces, en el gran chivo expiatorio, pero también fueron pasando otros casos de corrupción ligados con gobiernos anteriores.
De todas maneras, amparado en el sostenimiento de los líderes de la Libertad Avanza, el jefe de gabinete redobla la apuesta por ahora y en principio irá al Senado el 2 de julio para cumplir con el mandato constitucional de dar el informe de gestión del gobierno, por supuesto exponiéndose a la andanada de críticas que podrá recibir de la oposición, fundamentalmente, el kirchnerismo duro con José Mayans al frente. Se puede llegar a repetir lo que le ocurrió al anterior jefe de gabinete, Guillermo Francos, quien se retiró de la Cámara de Diputados porque entendió que los legisladores se pasaban de rosca y orillaban la grosería.
En el Congreso se aceleran los tiempos para tratar un pedido de interpelación a Adorni, motorizado en Diputados por la quilmeña Mónica Frade y Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, como paso previo a unaeventual moción de censura. El tiempo, en medio del mundial de fútbol -Argentina debuta el martes ante Argelia- dará su veredicto y habrá que ver si el principal afectado puede soportar tantos embates, que terminan perjudicando en forma notoria a un gobierno que no puede celebrar algunos números positivos como la baja ostensible del riesgo país que esta debajo de los 500 puntos.
¿Dará Adorni el paso al costado, le hará caso a la columna de Morales Solá o seguirá firme con el respaldo de los Milei como un poderoso escudo de defensa?
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