El Obispo de Quilmes, monseñor Carlos José Tissera, encabezó la homilía en la catedral con motivo del 25 de Mayo y la recordación de la gesta de 1810 en el marco del Te Deum.
"¿Qué es un Te Deum? Es un himno de acción de gracias a Dios. Sus primeras palabras en latín son Te Deum laudamus (A ti, Dios, te alabamos). Un himno litúrgico que se remonta al siglo IV, y la tradición lo atribuye a San Ambrosio y San Agustín. En nuestra Latinoamérica se lo canta o reza en las fechas patrias, para dar gracias a Dios por las grandes gestas que se encuentran en los inicios de nuestros pueblos libres, por los beneficios recibidos y por las vidas entregadas por el bien común de nuestras naciones.
"La Palabra de Dios se hace presente para provocar nuestra escucha y nuestro diálogo interior con el Señor de la historia,
"El Evangelio de San Lucas hoy nos presenta a Jesús entrando a la próspera ciudad de Jericó, ciudad de descanso del rey, famosa por sus oasis y palmeras. Allí vivía Zaqueo, el jefe de los publicanos (cobradores de impuestos del imperio). Quería ver a Jesús. Su interés lo lleva a treparse a un árbol sin verguenza alguna. La presencia de Jesús había impactado en la parte buena del corazón de Zaqueo: eso le permitió ver en el Señor, no un enemigo peligroso como lo consideraban los fariseos sino como un verdadero liberador.
"Dios pasa por la historia de nuestra Patria. Lo reconocieron aquellos hombres de Mayo y supieron acudir a El con confianza. El 25 de mayo de 1810, tras consolidar la Junta, sus miembros concurrieron a la Catedral de Buenos Aires para participar de un solemne Te Deum. Antes, al asumir sus cargos, los integrantes de la Primera Junta prestaron juramento. El presidente Cornelio Saavedra lo hizo hincado de rodillas y poniendo la mano derecha sobre los Santos Evangelios. El sacerdote, Manuel Alberti, párroco de la iglesia de San Nicolás de Bari, apoyó activamente el proceso revolucionario y contribuyó desde los escritos en el periódico La Gazeta de Buenos Ayres. Los hombres y mujeres de Mayo y los que llevaron los aires de revolución a toda nuestra tierra, aun mas allá de los Andes, abonaban sus convicciones en la fe. Nos consta el fervor cristiano de Manuel Belgrano y también, de nuestro prócer máximo, el general José de San Martín. Nuestro padre obispo monseñor Jorge Novak en el año 2000 publicó una carta titulada: El general don José de San Martín, patriota y creyente.
Comienza diciendo: En las máximas que dictó el general Don José de San Martín para su hija Merceditas leemos: Inspirarle amor a la verdad y odio a la mentira... Estimular en Mercedes la caridad con los pobres... Dulzura con los criados, pobres y viejos... Inspirarle amor por la patria y por la libertad.
En estos principios pedagógicos descubrimos la preocupación de educar para la convivencai social respetuosa y pacífica.
Continua el padre obispo Jorge Novak diciendo: La patria es expresión del bien común, el conjunto de condiciones de la vida social que hace posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro mas pleno, mas fácil de la propia perfección (GS 20). A los que convivimos en el marco de un territorio reconocido como propio por las demás naciones, compartiendo la misma historia e idénticos ideales de bienestar y de grandeza moral, nos une el sagrado deber de forjar siempre de nuevo la patria amada.
"Son imprescindibles hombres y mujeres que alientan con su mensaje este servicio diario y anónimo. La misma Biblia nos orienta en esta visión, invitándonos a recorrer la galería de pesonajes famosos y beneméritos de la historia sagrada. Legítimamente podemos apropiarnos de la invitación. Elogiemos a los hombres ilustres, a los antepasados de nuestra raza. El Señor colmó de gloria, manifestó su grandeza desde tiempos remotos... Guiaron al pueblo con sus consejos, con su inteligencia para instruirlos y con las sabias palabras de su enseñanza... Sus cuerpos fueron sepultados en paz, y su nombre sobrevive a través de las generaciones (Eco. 44, 1-2.4.14).
EL CAMINO DE LA ESPERANZA
"El camino es sencillo: solo debemos volver al Evangelio. Dejarnos mirar con Zaqueo, escuchar el llamado a la tarea común. No disfrazar nuestros límites sino aceptar la alegría de compartir antes del hecho de acaparar.
Entonces escucharemos, dirigida a nuestra patria, la palabra del Señor. Hoy ha llegado a salvar a nuestra casa, porque el hijo del Hombre vino a salvar.nos
En este servicio que la Iglesia y el Evangelio hacen a la humanidad en este momento de la historia, queremos unirnos al Papa León XIV en su constante y persistente llamado a la paz.
Hace poco tiempo el Papa dio a conocer al mundo su primera carta encíclica Magnífica Humanitas sobre el cuidado de la persona en estos tiempos. Este documento nos exigirá comprender cómo afrontar la transición digital en curso. obteniendo del tesoro de la Iglesia las herramientas necesarias para interpretar el momento presente con el propósito de cumplir nuestra tarea común de custodiar y hacer florecer la magnífica humanidad que nos ha sido dada como don.
Que la Virgen Inmaculada, patrona de Quilmes, nos ayude a ser humildes servidores de la patria".
MIERI-MENDOZA
Cabe resaltar que en la catedral y en el Te Deum contó con la presencia de la intendenta Eva Mieri y de la jefa comunal con licencia, Mayra Mendoza, ya regresada de su periplo por la ciudad de Baku, capital de Azerbaiyán, donde participó de encuentro de alcaldes.

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