En Quilmes no solo duele el momento futbolístico, con un punto arriba de los que están en descenso directo, sino que existe una gran preocupación por la decisión que puede tomar el plantel, teniendo en cuenta el partido del domingo en el Centenario con Tristán Suárez.
Las especies dicen que todo depende de lo que prometan los directivos en cuanto a sueldos adeudados, porque si no hay una respuesta que satisfaga podrían decidir los futbolistas no concentrar mañana en la Villa Centenario.
Las próximas horas serán fundamentales para conocer el desenlace, pero el momento no es el mejor en todos los aspectos.
Desde el plantel se pidió que por lo menos se paguen los sueldos atrasados de los futbolistas que menos ganan y eso podría ocurrir el próximo lunes. Habrá que ver cuál es la respuesta en relación a los otros futbolistas y las deudas.
Los resultados no acompañan y si bien el técnico Leandro Gracián sigue siendo optimista, recordando que de local Quilmes esta invicto, no oculta su preocupación y lo manifestó este mediodía en la charla habitual con los periodistas partidarios.
Desde ya todo hace suponer que el equipo será con cambios, algunos obligados, como Ramiro Martínez que llegó a las cinco amarillas, o el caso de Agustín Bolívar, lesionado y otros que va a ensayar desde lo táctico, buscando mejores respuestas ante un rival que viene de dos derrotas consecutivas, pero que ha realizado una gran campaña con el técnico José María Martínez, el popular Pancho, que conoce como nadie el mundo Quilmes.
Se habla de la presencia de Agustín Ortega en lugar de Martin Vallejos en defensa, Juan Yangali por Ramiro Martínez y el juvenil Gabriel Vázquez por Alexis Domínguez. Por Ramiro Martinez iría Mauro Fernández.
En principio entonces el equipo sería: Joaquín Canadell; Agustín Ortega, Ian Rasso, Ariel Kippes, Thomás Ortega; Mauro Fernández, Ulises Vera, Juan Yangali, Axel Batista, Gabriel Vázquez, Agustín Lavezzi.
Así las cosas se imagina un domingo especial en el Centenario, el 17 a las 17, y si bien en la quiniela ese número es la desgracia desde Quilmes se sueña con mantener ese invicto de local y recuperar la alegría de la victoria, que no se da desde hace cuatro fechas, con un solo gol (el que anotó Ian Rasso en Santiago del Estero).
Se sabe -mucho mas el sufrido y paciente hincha del decano del fútbol argentino- que en tiempos como estos comienza a oírse el murmullo del mundo Quilmes que tanta historia tiene en el Centenario.
En uno de esos programas habituales del ascenso, con periodistas avezados en la categoría, uno de esos históricos conductores lanzó como una bomba que la continuidad de Gracián depende mucho del resultrado del domingo. Su interlocutor ensayó una sonrisa y opinó que Pancho Martínez, el técnico de Tristán Suárez, tiene su corazoncito en Quilmes y además desmintió su posible renuncia tras la última caida del equipo de Ezeiza. No olvidar que después de perder con Midland, el presidente del club Tristán Suárez e intendente de Ezeiza, Gastón Granados, fue muy duro con sus futbolistas y consideró que había sido un despropósito el hecho de que hayan decidido no concentrar por el tema de la deuda de salarios.
Quilmes podría llegar a decir que le pasa lo mismo, aunque Granados fue mas allá y hasta insinuó que no pusieron lo que correspondía de locales, generando todo tipo de comentqrios.
En síntesis, un partido que se disputará en el campo de juego pero que tendrá mucha tela para cortar.
Comentarios