SE CUMPLEN 104 AÑOS DEL NACIMIENTO DE VITILLO ABALOS


 Un día como hoy de 1922 nacía Víctor Manuel, Vitillo, Abalos, quien junto a sus hermanos integró el famoso conjunto folklórico santiagueño que hizo tabla rasa en la historia de la música argentina.

Vitillo murió en octubre de 2019 a los 97 años.

Según cuenta Silvia Majul en la Revista El Jume hablar de Vitillo Abalos es invocar el patio de tierra santiagueña en medio del cemento privado. Es recordar a ese hombre que, hasta sus ´sultimos días de 2019, portaba el bombo leguero no como un instrumento sino como una extensión de su propia columba vertebral. Su historia, y la de sus cuatro hermanos -Machingo, Adolfo, Roberto y Machaco, por el orden de la cigueña como solían decir- es las crónica de un desembarco cultural que cambió para siemre la música argentina.

Un buen día los hermanos Abalos llegaron a Buenos Aires a comienzos del siglo pasado y se encontraron con un desierto de información. El folklore que consumía la Capital era una caricatura: "gauchos truchos" de radioteatro, que hablaban un idioma inventado.

La misión de los hermanos fue, desde el primer día, devolver la dignidad a lo nativo, tarea que no fue fácil. 

El establishment de la época, personificado en figuras como Sebastián Piana, los rechazó en Radio Belgrano, alegando "falta de matices".

Lo que no entendian era que los Abalos no estaban interpretando una partitura rígida sino traduciendo el silencio del monte y el ritmo del hogar.

En su casa de Santiago del Estero, el piano y el bombo eran tan naqturales como el aire. Vitillo recordaba con humor el asombro de los porteños al ver un piano en una zamba. Para ellos, era el instrumentoique tocaban sus padres, para la ciudad era una anomalía. Lo mismo pasaba con el bombo.

Vitillo llegó a ser "el único bombisto de la ciudad", invitado a reuniones no por su nombre sino por un instrumento rústico, hecho a hacha, que guardaba en suu interior el secreto del "2 3", esa teoría rítmica que años después estudiarían maestros como Piazzolla o Salgán.

Los Hermanos Abalos fueron embajadores de una Argentina auténtica en el mundo. Vitillo fue el único guardían de esa hermandad. 

El día que partió, en octubre de 2019, se fue el bombo, la elegancia del pañuelo al aire y la certeza de que, mientras suene una chacarera bien tocada, los cinco hermanos seguirán bailando en el patio de la memoria colectiva.

UNA PELICULA

Hay una película, bajo el título de Los Abalos, cinco hermanos, con diez canciones, que cuenta la historia del conjunto de los cinco hermanos santiagueños. De la mano de Vitillo se va contando la historia y se rescata todo lo que transitaron en su vida artística.

Hay una escena entre Vitillo y su esposa, en la que bailan una zamba con una cadencia y una jerarquía artística de alto vuelto. Vale la pena verlos bailar y disfrutar de lo que ellos viven en esa escena, filmada en el living de la casa del matrimonio.

Vitillo filmó la película, de la mano de su sobrino Juan, cuando tenía 94 años, es decir tres antes de su partida.

Los Hermanos Abalos fueron rescatados en la película, que vale la pena ver si se puede porque es un documento que quedó para siempre.

Un gran documental, dirigido por la sobrina nieta, Josefina Zavalía Abalos y Pablo Noé.

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