MAYRA MENDOZA ENTRENA EN LA RIBERA Y PIDE LA LIBERTAD DE CFK

 Hay que reconocer que la ex intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, actual diputada provincial bonaerense, se toma su tiempo para estar en los medios y generar las controversias.

De pronto se acerca a la ribera y realiza ejercicios físicos para inflar el pecho. Y luego libra su batalla con el gobernador Axel Kicillof porque no visitó a Cristina Kirchner en la cárcel-domicilio ni tampoco se solidarizó con la jefa cuando fue operada en el Otamendi.

Lo cierto es que la legisladora, que tiene todo el tiempo del mundo fuera de la Legislatura -todavía no hubo sesiones en lo que va del año, según lo denunció el ex intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, que también es legislador y que dijo que el Cuerpo no se reúne, no se han conformado las comisiones y hay una feroz interna en el justicialismo con esas consecuencias- tiene la mira puesta, casi en forma obsesiva, en la libertad de Cristina Kirchner.

Dice que fue condenada injustamente y que está proscripta, repite que es la jefe del peronismo y todo lo demás, pero ignora el juicio que alrededor de dieciséis magistrados sustanciaron durante muchísimos años por la causa de corrupción de Vialidad, y que determinó la condena a seis años, avalada por la Suprema Corte.

Mayra Mendoza sabe que está escribiendo su carrera política, que empezó como diputada nacional durante ocho años y siguió otros seis años como jefa comunal. Ahora pidió licencia en Quilmes para ocupar una banca en la provincia. Pero como la Legislatura no se reúne todavía en todos estos meses, Mayra ocupa el tiempo en su campaña política y en la defensa acérrima de Cristina Kirchner.

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