SE REALIZO LA XIII PEREGRINACION BROCHERIANA A PIE DELA DIOCESIS DE QUILMES

 


En el año de su 50 aniversario, la diócesis de Quilmes vivió con júbilo hoy la XIII peregrinación brocheriana a pie. Los peregrinos iniciaron la caminata en la catedral Inmaculada Concepción de Quilmes y la finalziaron en la Casa del Encuentro Santo Cura Brochero, en un recorrido de 17 kilómetros que la coniverten en una de las manifestaciones de fe mas populares de la región.

El padre Lucio Carvalho Rodriguez, vicario general de la diócesis y director de la Casa de ejercicios espirituales Santo Cura Brochero de Bosques, realizó el saludo inicial y compartió los saludos y la bendición del pdareobispo Carlos Tissera, que continua dereposo tras una intervención quirurgica.

El padre lucio hizo un reconocimiento a las mujeres, en el día internacaional de la mujer, presentó la figura de Santa Mama Antula y del Santo Cura Brochero, y presentó la frase del santo que se convirtió en el lema de esta peregrinación: Dios no dejará caer en el suelo las lágrimas de sus hijos.

Los peregrinos arribaron al Parque de la Ciudad Jorge Novak, avenida Smith y Vicente López, Quilmes,frente a la parroquia San Jorge, para hacer la primera parada pasadas las 9. Luego siguieron a la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Calchaquí 4949, Quilmes Oeste, para hacer el segundo descanso, que se concretó a las 10.45.Pasado el mediodía el arribo se dio en la plaza del Mate, rutda 36 y Thevenet, Florencio Varela, para hacer la última parada y pasadas las 14 se completó el recorrido a pie.

Una gran cantidad de personas por distintos motivos no pudo caminar y quisieron estar presentes, recibieron a los peregrinos que se acercaron al predio de Bosques, encabezado por la imagen del Santo Cura Brochero y de la Virgen de Luján.




La expresión de fe tuvo su momento central con la misa que presidió el padre obispo Eduardo Redondo, auxiliar de la diócesis, que acompañó la peregrinación a pie desde la plaza del Mate.

El obispo acercó nuevamente los saludos de monseñor Tissera y presentó una característica distintiva del santo cura Brocherop, que "en su entrega dejó su cuerpo y tomó el pecado de quienes amaba".

Vale destacar la labor de los voluntarios servidores que acompañaron la peregrinación junto a los equipos médicos y el trabajo de los gruposque se organizaron para atender a las personas en los descansoss,con agua, frutas, mate cocido, tortas fritas y quienes animaron con música, baile y otras manifestaciones artísticas a los caminantes. 

También fue importante ñlacolaboracion de los municipios de Quilmes y Florencio Varela en el ordenamiento del tránsito y el cuidado de los peregrinos.


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