No se sabe si el paro que instigó el presidente de AFA, Claudio Chiqui Tapia y el tesorero, Pablo Toviggino, se armó con destino K, pero por esas cosas del calendario comenzó y se extenderá los próximos tres días; 6,7, 8 de marzo. Sí, 678, como aquel programa de la TV Pública en tiempos de los Kirchner que se convirtió en un difamador y perseguidor de opositores.
Así las cosas la pelota se para porque Tapia y Toviggino así lo quiere y con presión "convencieron" a la mayoría de los dirigentes del fútbol argentino. En esta movida arrastraron a los futbolistas y a los árbitros. Los primeros no pueden decir nada, los segundo saben que siempre es bueno seguir a la AFA, aunque el otro sindicato de árbitros, SADRA, tuvo sus críticas desde Guillermo Marconi.
Se dijo que se paraba el futbol porque Chiqui Tapia debía declarar hoy ante el juez Diego Amarante, por el tema de las retenciones y aportes que no se hicieron, por mas de 19 mil millones. Y si bien AFA pagó con mucha morosidad, lo cierto es que la justicia quiere saber por qué se hizo lo que se hizo.
Como Tapia cambió de abogados, se postergó la declaración para el jueves 12 de marzo. En el caso de Toviggino, ya se había postergado la declaración para el 11 de marzo por el mismo motivo, cambio de letrados.
Lo cierto que en principio el fútbol volverá la próxima semana, justo cuando ambos tienen que declarar, lo que podría gestar la continuidad del paro. ¿Podrá haber fútbol mientras la dupla Tapia-Toviggino va a tribunales?
TAPIA Y RODRIGUEZ
Mientras esto pasa en el fútbol argentino, el inefable Chiqui Tapia quiso subirse al carro triunfal de la vuelta del gendarme Nahuel Gallo al país, liberado por el régimen autoritario de los Rodríguez, Delcy, la presidenta a cargo y Jorge, el titular de la Asamblea Nacional e íntimo del propio Tapia.
Gallo estuvo secuestrado, torturado y maltratado durante 448 días en el Rodeo 1, una cárcel que se asemeja mucho a la ESMA de la dictadura militar.
Sin embargo, ni Tapia ni los K se encargaron de reclamar por la libertad del argentino secuestrado. Y ahora que se adjudican el mérito por haber regresado en un avión de AFA, pretenden que la sociedad y la opinión pública los felicite. Es cierto que trajeron a Gallo, pero ignoraron al otro argentino secuestrado en Venezuela, Germán Giuliani.
En medio de este episodio, aparecen los periodistas K que sangran por la herida y llegan a decir que habría que agradecer el desenlace a la dictadora y sanguinaria Dalcy Rodríguez.
El colega Diego Brancatelli, que no oculta su enferma inclinación por el kirchnerismo y el cristinismo, se animó en C5N a una humorada propia de quien tiene en la sangre "jugo de tomate frío". Porque dijo que quizás a Nahuel Gallo le hubiese convenido quedarse en el Rodeo cuando se entere que un gendarme, en la Argentina de Javier Milei, gana 700 mil pesos. Dichos propios de alguien que muestra una empatía humana endiablada.
Por último, vale volver al fútbol parado, tanto la Liga Profesional como todos los torneos de ascenso. Parece un despropósito parar el deporte mas popular del país por el capricho de dos, que si tienen la conciencia limpia y creen en la justicia tendrían que ponerse a derecho.
Claro está, los K manejan una justicia "zaffaroniana" y hasta la hoy diputada provincial bonaerense, también cointendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, se animó a criticar al gobernador Axel Kicillof porque en el discurso de apertura de sesiones de la Legislatura no dijo nada de la prisión "injusta" de Crsistina Kirchner y de su proscripción. Habría que suponer que el gobernador no lo dijo porque cree en la justicia, que condenó a CFK después de un interminable juicio, con avalancha de pruebas de la corrupción en a causa Vialidad, y después de los fallos de dieciséis jueces.
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