Leandro Gracián ya entrena al plantel Cervecero con vistas al partido del 14 de marzo a las 20 ante Patronato en el Centenario. Habrá que ver -todavía tiene una semana- qué equipo decide para enfrentar a un rival al que nunca le ganó Quilmes.
Será el primer desafío que tendrá el nuevo técnico quilmeño, que en caso de victoria será la primera ante este adversario, además de lograr que el equipo convierta un gol al menos -todavía no lo consiguió en tres encuentros con Alfredo Grelak-.
Y después no la tendrá fácil Gracián porque deberá romper un saldo negativo de visitante, ya que hace mucho que Quilmes no gana fuera de casa. Será vistitante de Almagro primero y de San Telmo luego en el llamado encuentro interzonal o clásico.
Lo cierto es que tanto Almagro como San Telmo no empezaron bien su campaña en el torneo. Apenas sumaron un punto en tres encuentros, en todo caso el mismo numero que Quilmes.
Leandro Gracián ya puso en marcha el inflador emocional, ya que dijo que llegó para dirigir a un grande, que está en la primera Nacional. Agregó que la condició de local debe ser fundamental para convertir este escenario en una fortaleza, donde el rival que llegue sepa lo que le puede pasar.
EL PARO
Desde la AFA, con el impulso del presidente Claudio Tapia y del tesorero Pablo Toviggino, se decretó un paro del fútbol este fin de semana. La próxima vuelve la actividad, aunque sorprende que los dos hayan sido citados a declarar el miércoles 11 Pablo Toviggino y el miércoles 12, Chiqui Tapia.
¿Qué pasa si el juez Diego Amarante no se conforme con la declaración y decide el procesamiento de alguno de los dos:¿Decidirán la continuidad del paro?
No se entiende bajo ningún punto de vista la medida tomada, que arrastró a muchos dirigentes, muchos de los cuales no podían actuar de otra manera, por aquello del miedo de la rebeldía.
Pero Estudiantes mostró esa reacción y ahora se sumó River, con la decisión de no participar de las reuniones del Comité Ejecutivo, cansado de no poder opinar y de tener que aceptar lo que deciden los popes. Se habla también de Rácing como eventual rebelde.
Evidentemente, el paro no tiene demasiado apoyo. Se dice que el club es de los socios, pero no se los consulta y se deja que sean los dirigentes los que decidan. En las canchas se advirtió esa situación con los insultos al presidente de AFA. El tiempo dirá si se repiten las reacciones con la vuelta del fútbol. La pelota se paró pero las polémicas siguen firmes.
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