Créase o no de Ripley, pero vale la pena tomar la denuncia que publicó el escritor Federico Andahazi (foto).
Dijo que le robaron, y no solo eso sino que además intentaron eliminarlo. Lo más patético, dijo, que el robo fue de la Inteligencia Artificial. "Es mas, la IA ahora intenta eliminarme y ocupar mi lugar".
Explicó que lo llamó su representante en Barcelona y le informó que efectivamente la IA bajó el libro "El anatomista", lo hizo en inglés y lo publicó como si fuera del propio escritor. Ese texto fue usado para entrenar la inteligencia artificial, para que una máquina escriba como si fuera el autor.
Andanahazi dijo que ese episodio lo tomaba como una distopía que nunca pensó experimentar. Vale definir la distopía: es una representación de una sociedad futura, indeseable, caracterizada por la deshumanización, gobiernos autoritarios, vigilancia extrema o desastres ambientales. Un antónimo de utopía.
Agregó que lo que hicieron con su libro también ocurrió con otros autores como Stephen King.
El representante le preguntó si presentaba una demanda judicial, y en ese sentido se supo que la compañía estaba dispuesta a pagar la friolera de 1500 millones de dólares en forma colectiva.
Federico sostuvo que aquí lo importante no era la plata sino el futuro de la literatura, porque el propósito de la IA es ocupar el lugar de los escritores, eliminarlos, lo que de por sí significa un alerta al respecto.
Andahazi adelantó que el próximo 1 de mayo va a presentar su nuevo libro "El prisionero en el yerbatal" y el 9 de mayo lo hará en forma presencial a las 17.30 en la feria del libro.
Ironizó que esa presentación presencial no la podía hacer la IA.

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