EL 24 DE MARZO PIDE MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA


 Por Eduardo Menescaldi

Marchas multitudinarias presuponen hoy feriado el recuerdo de aquel golpe de Estado de 1976, un 24 de marzo que quedó marcado en la historia argentina y que se recuerda como el día de la memoria, la verdad y la justicia.

Ese día comenzó la peor dictadura militar de la historia, con desaparecidos, torturados, secuestrados, que se extendió hasta el histórico 10 de diciembre de 1983 con la asunción del presidente constitucional, Raúl Alfonsín y el retorno de la democracia para siempre, con sus pro y sus contras.

En materia de memoria y de verdad, debe señalarse que el golpe de Estado no nació por generación espontánea. Fue la resultante de un momento político e institucional del país, bañado de sangre de compatriotas.

Hasta el golpe la muerte sembró las calles argentinas. Con los grupos guerrilleros -Erp y Montoneros-, con el grupo de derecha llamado triple A, encabezado por el entonces ministro de Bienestar Social, José López Rega.

Hubo una masacre en Ezeiza aquel trágico 20 de junio de 1973 con la vuelta del general Perón a la Argentina, a tal punto que el avión debió bajar en la base aérea de Moron. En Ezeiza se enfrentaron sindicalistas y jóvenes peronistas con un saldo de muertos y heridos.

Hubo otra masacre en Pasco y Donato Alvarez, cuando fueron asesinados militantes peronistas por otro sector de esa misma línea política. Fue el 21 de marzo de 1975.

El 23 de diciembre de 1975 el Erp intentó tomar el batallón de arsenales Viejobueno en Monte Chingolo con una importante cantidad de muertos entre los guerrilleros y algunos militares.

Una ola de violencia sin fin fue el marco de esos años 70. Perón regresó al país como un león herbívoro, como se definió, dispuesto a terminar con la violencia y alimentar la paz de los argentinos. No lo logró. Estaba enfermo y débil. Su esposa, Isabel Perón, estaba dominada por el brujo López Rega, que comandaba esa agrupación  de derecha que se encargó de hacer del secuestro y del crimen una bandera.

Perón murió el 1 de julio de 1974 y ese fue el detonante del caos ya existente. Isabel no pudo controlar las acciones, se afirmó la violencia. No olvidar que dos días después de asumir Perón por tercera vez aquel 23 de sepltiembre de 1973, fue asesinado el secretario general de CGT, José Ignacio Rucci. Una muerte que tocó las fibras mas íntimas del general.

En octubre de 1975 el entonces presidente a cargo, Italo Luder -Isabel estaba de licencia por enfermedad- firmó el decreto que hablaba de "aniquilar" a la subversión. Una iniciativa que puso mas leña al fuego de la violencia.

También vale recordar que en vida Perón echó a los "jóvenes imberbes" de la plaza de Mayo, porque quería paz y no mas violencia. No pudo ser.

Así las cosas, en un clima de terror se llegó a los primeros meses de 1976. Los medios hablaban del golpe como si fuera un hecho imposible de evitar.

Italo Luder no quiso hacerse cargo definitivamente de la presidencia ante la debilidad política y física de Isabel.

Y llegó ese 24 con las fuerzas armadas, encabezadas por el general Jorge Videla, el almirante Eduardo Massera y el brigadier Orlando Agosti, que decidieron tomar el poder.

Isabel se subió al helicóptero, le dijeron que tenía problemas mecánicos, y engañada fue llevada presa a la residencia El Messidor en la Patagonia.

A partir de aquí el llamado proceso de reorganización nacional comenzó una caza de brujas, persecución a los que pensaban diferentes, prisión, torturas, los aviones de la muerte, desaparición de militantes.

Las libertades quedaron conculcadas. Fueron siete años de terror. Incluso los militares, con el general Leopoldo Galtieri a la cabeza, pensaron en 1982 recuperar las Malvinas con la gesta del 2 de abril que terminó en rendición el 14 de junio. Galtieri se sentía Perón y soñaba con una victoria para seguir en el poder.  La derrota en Malvinas aceleró la vuelta de la democracia, que terminó con el presidente Raúl Alfonsín, acompañado por Víctor Martínez, que le ganó las elecciones a la fórmula Italo Luder-Felipe Deolindo Bittel.

CONADEP

Alfonsín ganó las elecciones con la promesa de juzgar a los genocidas y así lo hizo apenas asumió. Se creó la CONADEP (Comisión Nacional de Desaparición de Personas) que reunió enorme cantidad de testimonios del horror de la dictadura y las víctimas.

Se juzgó a las juntas militares -el peronismo no quería saber nada con que sse juzgara a militares y guerrilleros y abogaba por la amnistía- y llegaron las condenas en noviembre de 1985 con el tribunal que encabezaba Julio César Strassera, quien cerró su discurso con el mítico NUNCA MAS. Quedó para la posteridad el libro con ese título, que contiene el informe de la CONADEP, organismo presidido por el escritor Ernesto Sábato.

Hoy se recuerda el 24 de marzo, que en realidad fue la puerta abierta al terrorismo de Estado. Algunos dicen, quizás con mayor entidad, que en lugar de este feriado debería apostarse al 10 de diciembre, como día de la democracia y de los derechos humanos, lo que realmente debe festejarse. 
Hoy solo se conmemora y se habla de memoria, verdad y justicia. Estos valores deben ser sostenidos por los datos y los hechos, y de ninguna manera deben verse las cosas en forma sesgada.|

Carlos Malamud, historiador, autor del libro "Golpe militar y dictadura en Argentina, 1976/1983", publicó un artículo en "Clarin"donde habla de la cifra cuestionada de  los30 mil desaparecidos y resaltó que hasta ahora el debate giró en torno a no cuestionar esa cifra, a sacralizarla en vez de asumirla como un concepto en permanente construcción. 

"La premisa que debería gobernar esa discusión, con independencia del número final, es que tanto si hablamos de 8000 desaparecidos (como dice el libro NUNCA MAS), de 30.000 o incluso de mas, estamos frente a actos aberrantes, a claras violaciones de derechos humanos, que deben ser condenados sin paliativos. Cuestionar una cifra acríticamente idolatrada no implica, bajo ningún concepto, asumir posturas revisionistas.

"Finalmente está el genocidio. ¿La brutal represión y la violación sistemática de los derechos humanos supusieron tal cosa? Personalmente creo que no, y tengo mis argumentos, así como los que sostienen la idea contraria también tienen los suyos. Pero todo esto debería poder discutirse en forma pacífica, con amplitud de miras, sin convertir a  las ideas en armas política arrojadizas. 

Para defender la democracia no se necesitan batalla culturales. El medio siglo transcurrido desde el golpe de 1976 es un buen momento para hacerlo".

NORMA MORANDINI

También en "Clarin" la periodista Norma Morandini -sufrió la desaparición de sus dos hermanos, llamados curiosamente Néstor y Cristina- se quejó de la apropiación que hizo el kirchnerismo de esta fecha y denunció que "el sectarismo del kirchnerismo nos expulsó de la Plaza. Inventó sus propias efemérides. Me temo porque descreen de la democracia, no pudieron sumarse al festejo del 10 de diciembre, día universal, también, de los derechos humanos".

En este sentido Norma critica el hecho de que el 24 de marzo sea feriado. "Sagrado o profano, el significado de feriado siempre es un día festrivo, de alegría, de celebración de la vida. Nunca la muerte".
Y se preguntó qué celebran los bombos, las bombas de estruendos y las consignas que cada 24 de marzo llenan la plaza de Mayo, en cuyas baldosas esrtán dibujados los pañuelos blancos, esa gesta conmovedor que no tiene nombre propio. "Una insurgencia femenina que alteró sus vidas familiares, domésticas, pero también alteró la vida democrática cuando sus dirigentes mas conocidas abandonaron la plaza de Mayo para ingresar al Palacio de gobierno.

"Por la confusión entre Estado y gobierno que sobrevive entre nosotros, lo que debió ser un renocimiento de todos los argentinos, representado en el Estado, se convirtió en una bandería política de adhesión partidaria a los inquilinos de la Casa Rosada, el matrimonio Kirchner.

"En las dos primeras décadas democráticas fuimos muchos los que en cada 24 de marzo emulamos el silencio de las madres. Solos, en grupo, sin pancartas, ni bombas ni bombos, en esa incipiente liturgia democrática, fuimos creando un ritual compartido en el que nos mostrábamos como una comunidad dolida, plural, que al esconder las banderas partidarias, ideológicas, daba una prueba de consenso y confianza en la democracia". Hasta que el sectarismo del kirchnerismo...

Memoria, verdad y justicia.... SIEMPRE.

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