No será un jueves mas en la historia política y social del país. Porque la CGT anuncia un paro para repudiar el tratamiento de la reforma laboral por la Cámara de Diputados de la Nación.
Como se anunció que no habrá transportes seguramente se complicará sobremanera la posibilidad de que los trabajadores puedan concurrir a sus tareas.
Habrá que ver cómo reacciona la gente ante esta situación, porque muchas veces el ciudadano se rebusca la posibilidad de ir a trabajar igualmente.
Junto a este panorama aparece la decisión del dueño de la empresa de neumáticos FATE, Javier Madanes Quintanilla, de cerrar la firma y poner en la calle a los 920 empleados. Una decisión sorprendente, que podría asociarse a una cuestión política, como la que escribe la CGT, para complicar al gobierno nacional.
Javier Madanes Quintanilla se mostró al lado del entonces ministro de Economía, Sergio Massa, durante el gobierno de Alberto Fernández. Jugó sus cartas por la victoria de Massa y le salió mal. Entonces, podría entenderse la reacción de embarrar la cancha con una medida abrupta, drástica, conmocionante como es echar a 920 personas de un saque y cerrar la firma.
¿Habrá actuado con una cintura oportunista? ¿Eligió el día previo al paro y al tratamiento de la reforma laboral para provocar una situación complicada al gobierno de Javier Milei?
Lo que se supo es que Javier Madanes Quintanilla, que también es dueño de la principal empresa de aluminio del país, ALUAR, hace unos días vendió el predio con el objetivo de pagar las indemnizaciones a los 920 empleados hoy despedidos, telegrama de por medio.
Quintanilla, una de las fortunas mas importantes del país -dicen que su patrimonio orilla los 1500 millones de dólares- no tuvo empatía con su gente, no ha querido reconvertirse, no buscó un camino mas razonable y empático con sus obreros y se decidió por una medida drástica, sin importar el daño ocasionado a quienes durante tantos años fueron sus empleados.
Los neumáticos no se venden, arguyó Madanes, mas allá de que los precios eran los mas caros del país en la materia. ¿Cómo se resuelve el problema? Con el despido... ¿No será demasiado?
Carlos Ruckauf, ex vicepresidente de la Nación, aseguró que Madanes "es un empresario rico, un hombre denunciado por Panamá Papers por tener dinero en paraísos fiscales...".
Lo cierto es que FATE aparece en las antesalas del debate de la reforma laboral y del paro de la CGT. Pero la realidad, que es la gran verdad, es que los problemas de la empresa llevan varios años y en ese lapso echó a varios empleados, porque, según contó uno de ellos, en algún momento había 2000 integrantes de la empresa.
¿El empresario no debió buscar una fórmula para evitar este trágico desenlace?¿La posibilidad de reconvetirse?¿Una negociación con su gente para buscar un camino saludable para seguir en la brecha?
Todas preguntas sin respuesta, que Javier Madanes Quintanilla quiso responder con el cierre drástico de la empresa. ¿No habrá sido una decisión repudiable desde todo punto de vista?
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