Por Eduardo Menescaldi
La captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos en una operación "quirúrgica" lo llevó a una cárcel de alta seguridad para ser juzgado por un tribunal de Nueva York, acusado de una gran cantidad de delitos, entre ellos el narcoterrorismo, la portación de armas automáticas y demás.
Donald Trump, presidente del país del norte y autor de la movida, ha dicho que se hará cargo de la transición en el país caribeño y no descartó una segunda oleada si fuera necesario.
Por ahora Venezuela quedó a cargo del vicepresidenta Delcy Rodríguez, de quien Trump dijo que es dialoguista y sorprendió sin duda su definición sobre la líder venezolana de la oposición, María Corina Machado -premio Nobel de la Paz 2025- a quien calificó de no tener las condiciones para hacerse cargo del poder, aunque todas las especies periodísticas aseguran que si hay elecciones libres será la gran ganadora.
Alguien llegó a sugerir que Trump no quiso darle demasiada entidad, quizás un poco "celoso" porque el se adjudica el derecho y el sueño de tener el gran premio de la Academia noruega. De todas maneras, habrá que esperar el decurso de los acontecimientos.
La primera lectura de lo ocurrido este 3 de enero con Trump y Maduro permite imaginar que el operativo tuvo tremendo éxito porque hubo una contribución desde la propia Venezuela -se habló asimismo de un aporte familiar-, y en ese sentido sorprendió que no haya habido inteligencia ni reacción de los que cuidaban celosamente y con mucha seguridad al dictador.
La caida de Maduro generó festejos en muchos países donde hay venezolanos que debieron dejar su tierra por el régimen, entre ellos, la Argentina. Dicen que hay mas de 200 mil caribeños en nuestro país y muchos se congregaron en el Obelisco para manifestar su alegría y su esperanza. Y en el mundo se calcula la presencia de 9 millones de venezolanos.
También se han visto festejos en Nueva York y otros lugares de América.
Lo cierto es que esta operación comando norteamericana ha generado apoyos y críticas, ahondando la habitual grieta entre derecha e izquierda. En la Argentina, no podía ser de otra manera, la izquierda y el kirchnerismo manifestaron su repudio y aseguraron, sin ponerse colorados, que era una violación de los derechos humanos.
Curiosa expresión, cuando los K y la izquierda nunca criticaron o repudiaron la habitual violación de los derechos humanos en el régimen chavista, tampoco dijeron nada, por ejemplo, por el secuestro del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien está preso desde el 8 de diciembre de 2024, y se desconoce su estado actual.
Quizás la mayor crítica que puede hacerse a la decisión de Trump pase por la intromisión de un país, Estados Unidos, en otro, Venezuela, violando la respectiva soberanía. Aunque el presidente norteamericano aseguró que se estuvo conversando con Maduro una salida acordada del régimen sin respuesta positiva y que no había otra posibilidad que realizar esta movida.
Se mencionó que iba a realizarse tres días antes, pero debió postergarse por razon es climáticos.
UNA FOTO
La foto de Nicolás Maduro con los ojos vendados y un traje amplio que llama la atención, una botellita de agua en la mano y los pulgares encendidos, hoy ocupa las portadas de todos los medios del mundo.
Por su parte, la imagen del dictador descendiendo del avión en Nueva York, para ser llevado a la cárcel, también está recorriendo todo el mundo.
LO QUE VIENE
¿Y ahora qué? Es la pregunta del millón porque el chavismo no ha sido derrotado en Venezuela, ya sea por la vicepresidenta, ahora en la presidencia, como la de otros jerarcas reputados como sanguinarios, como Diosdado Cabello y el general Rodríguez, hermano de la vice, que están en la lista de los acusados. La gran incógnira pasa por saber cómo reaccionarán los militares, que en el país caribeño son muchísimos. Dicen que en porcentaje sobre la población, hay mas generales que en Estados Unidos.
Otra incógnita que flota en Venezuela está ligada a los militares cubanos que inundaron el país y que han sido los principales gestores del régimen. A tal punto que el presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, convocó en su país a la resistencia, invitó a sumarse a los otros de América Latina y gritó a la multitud: !Abajo el imperialismo!
EL PETROLEO
Algún analista se animó a tiutular su columna al respecto como "Es el petróleo, estúpido", parodiando una histórica frase relacionada con la economía, pero mucha razón tiene porque el oro negro es el gran activo de Venezuela, que lamentablemente arruinó la economía del país por los manejos irregulares y espúrios del régimen.
Donald Trump no se anduvo con vueltas y puso el acento en el principal capital del país, asegurando que con el petróleo Venezuela volverá a ser grande y a ser el gran proveedor de este producto para el mundo, lugar que perdió por los pésimos manejos del chavismo.
Trump sabe que aquí puede abrevar una gran fuente de riqueza y en ese sentido no escatima esfuerzos ni expresiones para manifestarse.
El 2026 empezó con Venezuela convertida en noticia mundial por lo ocurrido el 3 de enero. ¿Y ahora qué? El tiempo dará su veredicto y se convertirá en el gran arreglado (o no) del nuevo orden mundial.
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