Los obispos de Quilmes, Carlos José Tissera y Eduardo Redondo, agradecieron a la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción (Hermanas Azules), que después de 25 años de residencia en la Casa de Florencio Varela, en el territorio parroquial de San Cayetano, se retiraron de la diócesis de Quilmes.
Sin residencia en la diócesis, una de ls hermanas continuará con el acompañamiento pastoral del Comedor Comunitario.
Los padres obispos agradecieron "toda la vida entregada y el camino contruido juntos en esta comunidad diocesana" y pidieron a a la Virgen que "siga haciendo fecundas sus vidas en los lugares en los que el Señor las llama",
Comentarios