DIOCESIS DE QUILMES: 44 AÑOS DE LA ORDENACION DE MONSEÑOR NOVAK


 La diócesis de Quilmes celebra el sábado 19 los 44 años de la ordenación episcopal de su primer obispo, el siervo de Dios, Jorge Novak.

Los obispos Carlos Tissera y Marcelo (Maxi) Margni presidirán la misa a las 19 en la capilla del obispado.

Se podrá seguir la misa por los canales de www.yotubube.com/DiocesisQuilmesOficial y www.facebook.com/DiocesisQuilmes.

ALGO DE HISTORIA

El libro Jorge Novak, testigo y sembrador de esperanza, en su primer capítulo, escrito por el padre Armando Ireneo habla del Ministerio episcopal de Jorge Novak, entre el 19 de setiembre de 1976 y el 9 de julio de 2001 (día de su fallecimiento).

Dice el padre Dessy que el 22 de junio de 1976 a media mañana, al abrir el diario La Nación se encontró con una noticia que lo tomó por sorpresa: Paulo VI creó la diócesis de Quilmes.

Recuerda que le había estado escribiendo una carta al obispo de Avellaneda de ese entonces, monseñor Antonio Quarracino, con un informe sobre los cinco años de su actuación al frente de la parroquia Nuestra Señora de Luján, de Zeballos, Florencio Varela.

"La carta era para ponerme a su disposición por si deseaba asignarme otro destino".

Ahí fue que Quarracino le dijo que eso tendría que hablarlo con el nuevo obispo.

El padre Dessy agrega que no eran tiempos tranquilos, porque el 24 de marzo se había interrumpido el orden constitucional por el gobierno militar. "Teníamos la fundada sensación de que estaban pasando cosas que no alcanzábamos a conocer aun en su real dimensión.

Así mencionó que el 4 de julio hubo impacto por la matanza de los padres y seminaristas palotinos de San Patricio, en la ciudad de Buenos Aires. A los pocos días trascendía la muerte de dos sacerdotes y un laico en La Rioja (los padres Longeville y Murias). El 4 de agosto se conoció el asesinato de Monseñor Enrique Angelelli "una muerte extraña por las circunstancias que la precedieron, la acompañaron y la siguieron", escribiría el obispo Novak en ocasión del décimo aniversario.

En esos primeros días de agosto, cuando las noticias de la muerte, velatorio y sepelio de Monseñor Angelelli ocupaban amplio espacio en los medios, cuando aparece la designación por parte del Papa Pablo VI obispo de Quilmes a Jorge Novak. "La sangre martirial de un obispo acompañaba el nacimiento en el episcopado de alguien que sería, además del sucesor de los Apóstoles, un digno colega".

Dessy sostiene que algunos sabían algo de Novak por su actuación como profesor de Historia de la Iglesia en el seminario mayor San José de La Plata y por su relación con las hermanas franciscanas de la Inmaculada Concepción de Florencio Varela, de cuya comunidad había sido confesor extraordinario y en cuyo Colegio, Nuestra Señora del Sagrado Corazón, había dado un curso de Historia de la Iglesia para religiosas y docentes en los tres primeros años de la década del 70. Y de hecho, algunas de las religiosas provenían de la zona de su pueblo natal, San Miguel Arcángel, partido de Adolfo Alsina, al sur de la provincia de Buenos Aires.

Más adelante recuerda Dessy que el domingo 19 de setiembre de 1976 fue la fecha fijada para la ordenación episcopal, el inicio del ministerio del nuevo obispo y el comienzo de la nueva diócesis.

La ordenación estuvo a cargo del Nuncio Apostólico, Pío Laghi, y actuaron como coconsagrantes los obispos de Avellaneda, monseñor Antonio Quarracino, y de Posadas, monseñor Jorge Keremer, este último también de la congregación del Verbo Divino como Novak.

Al finalizar la celebración eucarística, sus colegas en el Episcopado, sus hermanos verbitas, sus familiares y el clero, religiosas y laicos de la nueva diócesis pudieron escuchar sus primeras palabras como Obispo y sus primeras decisiones: el nombramiento de sus inmediatos colaboradores, la religiosa rosarina Hermana Noemí Alascio y el entonces diácono Tomás Blades.

Con ellos abriría por primera vez a la mañana del día siguiente las puertas de su sencilla curia diocesana, en la calle Mitre 476, junto al colegio San José de Quilmes.

Dessy memora que en el primer encuentro con el flamante obispo dejó sentada la intención de ser "un obispo caminador". Y en la primera reunión con el presbiterio, se tuvo la sensación de lo que sería el nuevo obispo.

Se le preguntó si seguía vigente el documento Bernal 69 (del obispo y prebisterio de Avellaneda sobre pastoral sacramental) fue contundente: "Todo sigue tal cual hasta que hagamos el Sínodo diocesano".

Dice Dessy que el nuevo obispo era alguien que no venía a imponer sino a escuchar y respetar. 

Todos recuerdan la enorme tarea del obispo Novak en sus años de pastor de la diócesis de Quilmes, que abarcaba además de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, fundamentalmente en los duros tiempos de la dictadura y su opción por los pobres que lo ubicó en un lugar preponderante de la defensa de los derechos humanos.


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