POLITICAS SANITARIAS

Este tema de la gripe A, desatado casi descaradamente después de las elecciones, ha provocado un cimbronazo en los argentinos.
Porque no se vislumbran instrucciones estructurales a la hora de tomar medidas, así los quilmeños tenemos la emergencia sanitaria en casa, con la suspensión de actividades públicas y la propagación del barbijo como elemento de protección, mientras que en otros distritos aledaños las cosas parecen diferentes.
De pronto las diferencias pasan por el fútbol, que ratifica hoy al menos que se jugará la final entre Velez y Huracán el domingo en Liniers con público, como si no hubiera algún quilmeño que se acerque a presenciar el partido.
También se suspenden en Quilmes las actividades artísticas, culturales, cine, teatro, etcétera, el funcionamiento de los boliches, y esos mismos jóvenes, por ahí pueden acercarse a un lugar bailable ... en Lanús, por ejemplo, o Lomas de Zamora.
En fin, la gripe parece haberse convertido en un dramático examen de conciencia que pone a los bonaerenses fundamentalmente frente a una situación, no exenta de dramatismo.
Ya parece que las elecciones fueron hace un mes, porque hoy todo es gripe A. No se critican las medidas ni las prevenciones lógicas que deben tomarse para que el flagelo no se propague por doquier, pero hay que pedir coherencia y equilibrio. En un país como el nuestro, estas diferencias no deben sorprender. Pero vale seguir pidiendo un poco de uniformidad a la hora de las decisiones que nos afectan a todos. Aunque sería mucho más grave imaginar que tienen razón aquellos que sugieren que estas medidas pudieron tomarse mucho antes, y no se adoptaron por "expresas instrucciones" para no tener que llegara al extremo de tener que suspender los comicios. En fin, cosas veredes Sancho.

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