Sorprendió que activistas de Greepeace hayan podido ingresar a las escalinatas del Congreso nacional varios inodoros, para protestar por el tratamiento de la ley de glaciares.
Lo increíble es que hayan llegado a primera de hoy en una camioneta, bajaron los sanitarios y los ubicaron en las escalinatas, sin que se produjese la intervención de los encargados de la seguridad del Congreso.
Cuando los encargados de eso se dieron cuenta y detuvieron a los activistas, se produjo el caso de la represión policial a un camarógrafo de América, hecho repudiable por cierto pero que no hubiera ocurrido si la aseguridad del Congreso hubiese aplicado las medidas habituales en el lugar.
En cuanto a la responsabilidad, se habló del señor Claudio Gallardo, director de seguridad del Senado, quien depende de la vicepresidenta de la Nación y titular del Cuerpo, Victoria Villarruel.
Recordemos que mañana habrá sesión especial del Senado con dos temas candentes, como la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad de los menores, e incluso que el domingo será el acto de apertura de las sesiones ordinarias, con la palabra del presidente de la Nación, Javier Milei.
Un presidente que debe ingresar al Congreso precisamente por esas escalintas que hoy mostraron, increíblemente, los inodoros que trajeron los activistas de Greenpeace.
Alguien con ironía dijo que menos mal que lo ocurrido tuvo como protagonista a Greenpeace, una organización pacífica, y no se trató de otra organización mas combativa, como las que habitualmente se acercan cuando se producen las sesiones y las marchas.
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